Los Peligros de las Redes Sociales para Niños

ACTUALIZADOS: 29 julio 2021

Los usos y costumbres de la sociedad actual son muy diferentes respecto a años atrás. La revolución tecnológica, en especial internet, generó una gran cantidad de cambios. Hoy, el contacto de las personas con internet y la tecnología es total, al punto de ser parte fundamental de la vida diaria.

Nadie es ajeno al uso de internet. Desde los abuelos, hasta los jóvenes. Incluso los niños, cada vez más pequeños, utilizan los elementos tecnológicos de manera fluida e individual. Esto trae sus ventajas, debido a las grandes posibilidades de recreación que ofrece el mundo digital, pero también tiene su lado negativo. Hay muchos riesgos y peligros para los niños, que carecen de la experiencia y madurez para detectarlos o evitarlos.

En este sentido, es responsabilidad de los padres cuidar de la mejor manera posible a sus hijos. Sobretodo, aquellos que deciden entregarle un celular a pesar de su corta edad. No es una situación fácil: el mundo digital es mucho más difícil de observar y controlar en comparación a las actividades físicas.

Para un padre, puede ser dificultoso acceder a las distintas actividades que llevan a cabo los jóvenes, ya sea por desconocimiento o por incapacidad. Por suerte, existen distintas herramientas que pueden utilizar para monitorear a sus hijos y protegerlos contra los peligros.

Dentro de las diferentes atracciones que hay en el mundo digital, las redes sociales son una de las más importantes, y al mismo tiempo peligrosas. Si bien parecen plataformas divertidas, por lo bajo están los riesgos de las redes sociales, que pueden afectar a cualquiera.

peligros de las redes sociales para niños

¿Qué son las redes sociales?

Las redes sociales son plataformas complejas, que se basan en la interacción entre usuarios. Cada una de ellas permite realizar diversas actividades, desde chatear con otras personas, subir fotos y videos, divertirse con videojuegos, y muchísimo más.

Estas plataformas se volvieron extremadamente populares, y cuentan con millones y millones de usuarios. Entre las más importantes, se destacan Facebook, Twitter e Instagram, aunque existen muchas más.

Para ingresar a una red social, solo basta con crear un perfil. El proceso de registro consta de un formulario de datos personales sencillo. Incluso, es posible mentir o ingresar datos falsos y no hay consecuencias reales. Esta es una de las principales causas donde nacen los peligros de las redes sociales.

A esto se le suma con que conviven en un mismo lugar, personas de todo tipo de edad: niños, adolescentes, adultos y hasta personas mayores. Lamentablemente, debido a la masividad y enorme cantidad de usuarios, la seguridad no es la mejor.

Los principales peligros de las redes sociales para los jóvenes

Las redes sociales ofrecen muchos puntos positivos, desde conocer nuevas personas, generar relaciones y vínculos sociales, divertirse y distenderse por un rato, etc. Sin embargo, las mismas ventajas pueden transformarse en peligros si no se toman los recaudos necesarios.

Los niños en especial, que no cuentan con la experiencia de los años y son los más ingenuos, pueden caer en los riesgos de usar las redes sociales y transformarse en víctimas rápidamente.  

Los ejemplos de riesgos más importantes incluyen:

Ciberacoso

El acoso o bullying no es algo nuevo, sino que es un fenómeno que ocurre hace mucho tiempo. Se trata del abuso que recibe una persona por parte de uno o varios individuos, que buscan hacer daño. Estas situaciones se dan en especial entre niños y jóvenes.

Con la llegada de Internet y la tecnología, nació una nueva forma de acoso, llamada ciberacoso. A través de plataformas como las redes sociales, uno o varios jóvenes se dedican a molestar y abusar de otro adolescente, ya sea a través de conversaciones privadas o públicas, o difundiendo imágenes y contenido agresivo sobre esa persona. Muchas veces, se trata de mentiras, pero debido a la difusión rápida que hay en la web, el daño se hace igual. El ciberacoso, como el nombre lo indica, se lleva a cabo a través de dispositivos electrónicos como tablets, celulares o computadoras.

Mediante el ciberacoso, un joven puede ser insultado, humillado, coaccionado, amenazado o hasta llevarlo a realizar acciones que no quiere. Una de las situaciones más comunes de este fenómeno ocurre entre compañeros de escuela. UNICEF, por ejemplo, tiene una guía muy completa de cómo detener el ciberacoso y qué hacer en caso de detectarlo.

  • El ciberacoso afecta principalmente el aspecto psicológico del joven. Principalmente, disminuyendo su autoestima, generando cambios de ánimo, una tristeza constante, y en el peor de los casos, generando depresión. 
  • Si el ciberacoso es muy intenso, puede generar daños físicos. Muchos chicos pueden recurrir a cortarse a sí mismos y ocultarlo para que los demás no se den cuenta. Esto también hace que la llegada de la ayuda por parte de los adultos se termine demorando, ya que no son capaces de descubrir las señales de que el menor está siendo acosado.
  • Lamentablemente, este abuso resulta tan dañino que incluso puede terminar en un suicidio.

En general, los jóvenes que sufren ciberacoso tienen a ocultarlo de sus padres. Las razones pueden ser variadas, desde el miedo, la vergüenza que sienten, la falta de confianza con su familia, o también que no quieren perder el acceso a las redes sociales a pesar del sufrimiento. 

Desde el punto de vista de los padres, también puede ser difícil detectar estos problemas en sus hijos. Tienen que prestar atención especial a las actitudes y estados de ánimo, así como también preguntar de manera constante si están sufriendo algún problema. Una buena idea también es monitorear las redes del niño, no importa su edad ya que siempre pueden necesitar la ayuda de un adulto.

Una vez que se descubre un ciberacoso, hay que hablar con los padres del abusador, ya que ellos pueden tampoco saber la situación que está ocurriendo. En el caso de que sea un abuso escolar, también hay que notificar a los directivos. De esa forma, se puede tratar el problema de manera conjunta, para evitar mayores daños y consecuencias irreversibles.

El contacto con desconocidos

Una de las principales funciones de una plataforma como Facebook es interactuar y socializar con personas nuevas. Sin embargo, esto también es uno peligros de las redes sociales para los jóvenes más importantes. En un primer momento, es prácticamente imposible saber con exactitud con quién se está hablando. A menos que sea un amigo o una persona de confianza que ya se conoce de antes, hay que actuar con cautela.

Esto se intensifica ante la cantidad de perfiles falsos que existen y la facilidad con la que se crean. Nuevamente, los niños y jóvenes son los más afectados por esta situación. Hay muchos casos en que adultos se hacen pasar por niños para ganarse su confianza y luego influir de manera negativa sobre ellos.

Dos fenómenos son muy peligrosos, que se dan cuando un adulto interactúa con un joven. 

  • Por un lado, el sexting se enfoca en el ámbito sexual, y consiste en el envío o intercambio de fotos y videos pornográficos. Es una práctica que se ha vuelto común entre los adultos, debido al avance de la tecnología. Sin embargo, ellos lo hacen con conocimiento y consentimiento de ambas partes.
  • El problema se da cuando hay un menor involucrado, que suele ser manipulado, amenazado u obligado de alguna manera por un adulto mayor para que envíe una foto o video. Muchas veces, los victimarios utilizan perfiles falsos para luego difundir por la web las fotos.Por otro lado, existe el grooming. Es una práctica similar en su finalidad, pero se utilizan otros caminos. En este caso, el adulto establece una relación personal con el niño, hasta incluso lograr una amistad y confianza. Luego de generar un control emocional sobre el niño, puede convencerlo de que lleve a cabo ciertas acciones, ya sea enviar fotos pornográficas, o hasta un encuentro sexual. Se trata de una problemática muy grave, ya que los adultos nunca usan un perfil real, lo que hace difícil descubrirlos bajo el anonimato. Como reporta The Guardian, esto ocurre muy frecuentemente en plataformas como Facebook.

El acceso a contenido inapropiado

Si bien la mayoría de las redes sociales tiene una política sobre el contenido que muestran, para que sea adecuado y no herir ninguna sensibilidad, es posible encontrar cosas inapropiadas, especialmente para los niños. Esto se da sobretodo en la red social Twitter.

Los niños pueden entrar en contacto con pornografía, imágenes o videos de violencia extrema, o apología a las drogas.

Pornografía infantil

Una de las prácticas más peligrosas dentro del mundo digital es la pornografía infantil. Diferentes estudios han determinado que el intercambio de archivos de este tipo existe en muchos países. Estados Unidos, España y México ocupan los primeros puestos en un ranking de archivos de pornografía infantil. En cuanto a Sudamérica, los principales exponentes de este problema son Uruguay y Argentina.

Esto indica que hay pedófilos a lo largo de la web, que manejan y comercializan este tipo de contenido. Por lo tanto, los jóvenes pueden tener contacto con la pornografía infantil, o incluso ser manipulados para enviar fotos o videos propios. La educación y la atención de los padres es fundamental para evitar este problema.

El robo de información

Otro de los peligros de las redes sociales para los niños es el robo de información personal o sensible. Es un derivado del contacto con usuarios desconocidos, pero en este caso, buscan obtener datos importantes, tales como domicilio, números de teléfono, cuentas bancarias, etc.

La adicción a la pantalla

Uno de los  riesgos de las redes sociales más importantes, pero que pasa desapercibido, es la adicción que pueden generar en el adolescente. Muchas veces no se presta atención a la cantidad de tiempo que pasa el niño frente al celular o la computadora, que puede llegar a ser de largas horas.

El ocio es necesario en las edades tempranas, pero debe tener cierto límite. Caso contrario, se comienzan a dejar de lado las responsabilidades verdaderas para pasar más tiempo en una red social. Un ejemplo muy claro de esto sucede con las tareas de la escuela y el estudio. 

Es lo primero que los jóvenes dejan de lado para gastar su tiempo en recreación. Es muy común que un adolescente se encierre en su habitación, y les diga a los padres que va a estudiar, pero en realidad, es para pasar más tiempo en internet sin ser molestado. 

La adicción a las pantallas es un problema verdadero, pero que se pasa de largo. Es fundamental que los padres controlen el tiempo de ocio que tienen sus hijos.

Métodos que tienen los padres para proteger a sus hijos

Ya sabemos que peligros hay en las redes sociales y la gravedad que tienen sobre los jóvenes. Por esa razón, es necesario que los padres se involucren y participen activamente tanto en la protección, como en la prevención de estos problemas.

  1. El primer paso es la educación. Educar e informar a los hijos es una herramienta muy importante que tienen los padres. No se trata de restringir sin dar una razón, sino hacer que los jóvenes conozcan los riesgos y aprendan los peligros de internet.
  2. Los padres no podrán vigilar y proteger a sus hijos por siempre, en algún momento deberán valerse por sí solos. Con una buena educación, sabrán cómo hacerlo.
  3. Otra forma de cómo prevenir los peligros de las redes sociales es la comunicación y la confianza en el vínculo familiar. Si el niño puede comunicar sus acciones, los padres podrán accionar más fácilmente. Si no hay confianza y el niño oculta sus problemas, será más difícil detectar situaciones riesgosas.

Consejos técnicos a tener en cuenta

Más allá de la educación, hay ciertas medidas prácticas que se pueden tomar cuando se navega en la web, para mejorar la seguridad. Los adultos deben seguir estos consejos, y enseñárselos a sus hijos para que también los cumplan.

  • Como primera medida, nunca abrir enlaces externos que no estén verificados, ya que no se sabe de que se tratan realmente. Pueden ser un virus, pornografía u otra situación similar. Hay que tener mucho cuidado en las redes sociales, donde se cree un contenido más seguro y se baja la guardia.
  • Nunca descargar archivos de páginas dudosas ni fuentes que no sean oficiales, porque pueden ser poco seguras.
  • No abrir correos electrónicos de parte de desconocidos. En lo posible, autentificar cada uno de los mensajes.
  • Evitar las páginas financieras y páginas en las que haya que ingresar datos confidenciales, desde los móviles. Bajo estos dispositivos, es más factible sufrir un ataque cibernético para robar información personales y/o dinero.
  • Revisar cada una de las páginas que se navegan. En ocasiones, se ocultan o se achican las URL, porque se tratan de copias o imitaciones, para cometer ataques de Phishing.
  • Tener cuidado con las aplicaciones que se instalan en los dispositivos. Siempre descargar apps únicamente de las tiendas oficiales, y se recomienda leer algunas reseñas de otros usuarios para comprobar que sean seguras.
  • Aprovechar las medidas de seguridad que tienen los smartphones más modernos. Los móviles de última tecnología tienen integradas herramientas que ayudan en la protección digital.

Las aplicaciones aplicaciones para espiar moviles

aplicaciones para espiar movil

Los padres tienen a su disposición herramientas para controlar de manera directa las actividades de sus hijos en el celular.  Se trata de aplicaciones de monitoreo parental, y se instalan en el celular del hijo.

Para ello, las aplicaciones para espiar móviles se instalan en el dispositivo que se quiere controlar, y luego se ocultan por completo, volviendo indetectables. Por ende, el niño no sabrá que esta siendo vigilado y realizará sus actividades normales, permitiendo así detectar cualquier situación problemática o riesgosa. El proceso de instalación no es difícil, y viene con los pasos claros.

Las aplicaciones espías cuentan con una gran cantidad de funciones, pero se destacan principalmente porque permiten obtener toda la información de las redes sociales y aplicaciones de mensajería. Estamos hablando de Facebook, Instagram, WhatsApp, Twitter y otras redes sociales que también pueden ser peligrosas para los niños.

Los padres podrán acceder a todas las charlas y contactos, para saber con quien interactúan sus hijos. También podrán ver el contenido multimedia que comparten, desde fotos, videos y audios. Todo lo que se envía y se recibe es almacenado por la app, para ser observado y analizado en cualquier momento.

Con una aplicación espía, se puede obtener mucha información útil, tal como:

  • acceso al registro de llamadas y mensajes de texto
  • historial de navegación web
  • localización por GPS
  • acceso a la casilla de correo electrónico
  • agenda de contactos y más.
  • espiar las conversaciones de whatsapp de mi hija

El funcionamiento de las aplicaciones no es complicado: 

  • Requieren una instalación en el móvil que se quiere monitorear, y a partir de ahí,  pueden recopilan toda la información de las acciones y movimientos. 
  • Hay que instalar un panel de control en otro dispositivo a elección, donde se almacena toda la información, que permite tomar las medidas en consecuencia.
  • Estos software espía son gratuitos, y se pueden encontrar en la tienda de aplicaciones del dispositivo. En general, hay un servicio básico, que es más accesible, con funciones principales, pero limitadas. Luego está el servicio Premium, que desbloquea el potencial total de la aplicación. Se suelen ofrecer distintos paquetes de licencias, tanto en duración como en cantidad de dispositivos, para responder a las distintas necesidades que tengan los usuarios.
  • También cuentan con una versión paga, que agrega más funciones, pero no son estrictamente necesarias. Algunas de las más conocidas incluyen a mSpy, uMobix, Qustodio Parental Control, FamilyTime y Norton Family. 

Aplicaciones espias permiten detectar el uso inadecuado de las redes sociales, ya que brindan acceso al historial de navegación completo del celular, que incluye las conversaciones por chat, las fotos, videos, espiar los mensajes de texto de otro celular etc.

También se pueden bloquear páginas y contenidos que se crean inapropiados, limitar el uso de tiempo de las redes sociales y hasta establecer periodos de uso activo de pantalla. Esto quiere decir que pasado cierto límite de tiempo, por ejemplo tres horas, el teléfono se bloquea y no es posible seguir con su uso.

¿Qué hacer frente a un delito en la web?

Muchas de las prácticas peligrosas que se pueden encontrar en la web no solo hacen daño a la persona, sino que también son consideradas delitos. Desde las estafas, el robo de datos, sexting, pornografía infantil y más, son situaciones que se pueden denunciar frente a la justicia.

Ya sea que los adultos descubren alguna situación que viven sus hijos, o los propios jóvenes se animan a hablar con sus padres sobre algún problema que estén sufriendo, es clave actuar en consecuencia de forma rápida. No hace falta ser la víctima directa, sino que es posible denunciar desde la posición de testigo.

Si tu hijo te comenta sobre un problema que puede estar sufriendo un amigo o compañero de él, como el grooming,  debes hablar con los padres del joven y realizar una denuncia. Además de ello, es importante crear una cultura de privacidad en la casa, tanto dentro como en el entorno virtual. Nuestros hijos siempre deberían tener cuidado con su información personal y estar al tanto de que puede haber personas que quieran lastimarlos, sobretodo si sólo conocen un perfil de internet que siempre puede ser falso.

Otras estrategias para protegerlos de los criminales online incluyen limitar (y controlar) el uso del móvil, colocar el ordenador de la casa en un lugar público, enseñarles a tus hijos la importancia de cerrar las sesiones al visitar otros lugares o incluso pedirles que te agreguen como amigo en Facebook u otra red social. De esta manera, podrás tener cierto control sobre lo que sube a internet y educarlo sobre las mejores prácticas para hacerlo sin tener ningún tipo de problemas.

Existen diversos organismos donde se puede denunciar delitos en la web. Por ejemplo:

  • Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil
  • Brigada de Investigación Tecnológica (conocida como BIT) de la Policía Nacional
  • Agencia Española de Protección de datos
  • Asociación española de Usuarios de Internet

Para realizar una denuncia, es muy importante presentar la mayor cantidad de evidencia posible. Cualquier dato puede ser útil, por lo que hay que almacenar toda la información posible respecto al hecho. Por ejemplo, en el caso del ciberacoso, hay que guardar cada una de las conversaciones privadas con el o los agresores, en que fecha comenzó el abuso, publicaciones que se hayan hecho en redes sociales con fecha y hora, etc.

Lo mismo con un robo de datos, en que página fue, cuando ocurrió, que datos hubo que ingresar, si se completó algún formulario y todo dato que pueda ser de ayuda.

También es importante que los padres compartan la experiencia con otros familiares, amigos o contactos. Así, se podrá ayudar a que no le ocurra lo mismo o que caigan en las mismas problemáticas. No hay que tener vergüenza, ya que todos están expuestos a los peligros de la web, y le puede ocurrir a cualquier persona, en cualquier momento.

Conclusión

Internet es una herramienta que brinda un enorme abanico de posibilidades, en especial de entretenimiento. Las redes sociales son las plataformas más populares de la actualidad. Si bien tienen muchas ventajas, también pueden generar problemas.

Los riesgos de las redes sociales en los adolescentes son muy variados y en ocasiones, difíciles de detectar. Se requiere una participación activa de los padres, o incluso el uso de un software de monitoreo para prevenir situaciones peligrosas.

Si un niño sufre alguno de estos problemas y no se detecta a tiempo, puede terminar en problemas psicológicos o hasta físicos. Ante la falta de experiencia para detectar los riesgos, es tarea de los padres cuidar con responsabilidad a sus hijos.

Sobre el autor

David G. Espinoza Aviles

Psicólogo con orientación clínica

Psicólogo con orientación clínica, egresado con honores del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON). Cuenta con estudios personales en el uso de la Hipnosis Clínica como herramienta terapéutica para su implementación en la práctica profesional.

Ha publicado múltiples artículos de interés en diversos sitios web especializados y revistas digitales con temáticas propias de la Psicología Clínica, Psicopatología y estudios de caso, entre otros.

Es miembro de diversas sociedades para personas con alto CI tales como Mensa, Triple Nine Society, entre otras, caracterizadas por sus altos estándares de selección.

Como profesionista, desenvuelve su ejercicio profesional en el ámbito de la consulta privada.